Las aventuras de Sindulfo
Sindulfo estaba sentado en la sala de espera para hacerse el DNI electrónico, pero estaba tan concentrado en lo que le quedaba por hacer en el taller, que casi se le pasa el turno. Escuchó el pitido de la pantalla y pudo leer: “C6, mesa 3”, cogió su abrigo rápidamente y se dirigió a la mesa que le tocaba. Tenía prisa, le esperaban sus colegas en Santa Pola para hacerse una buena paella.
- Buenos días, señorita. Venía a hacerme el DNI Electrónico
- Buenos días ¿Tiene usted cita previa? Contestó la joven.
- Pues no, para eso venía, para pedir cita.
- Ya…pues es que tiene que pedirla por internet, aquí no puedo dársela. Mire, es muy sencillo, entre en esta dirección de aquí y la pide.
Ya empezamos,
pensó Sindulfo, el dichoso internet, cuando no es por pitos es por flautas. Tras despedirse, se acercó a un ciber-café y entró en la web para pedir la famosa cita previa. Su cara lo dijo todo al ver que tenía que volver en 3 semanas.
Pero allí estaba ese tiempo después. Y con su cita previa. Por fin podría tener su DNI electrónico. Este, también es conocido como DNIe o DNI 3.0 le permitirá hacer trámites y gestiones por internet, sin citas previas ni nada de eso. El pobre Sindulfo no entendía demasiado de nuevas tecnologías y las pocas veces que había intentado hacer la Renta, no se aclaraba. Pero estaba contento, ya tenía excusa para aprender un poco más.
Sindulfo estaba más contento que un Koala cuando sonó su turno “J78”. Cual sería su sorpresa, cuando la chica que le atendió estaba esta vez en su mesa.
- Buenos días. ¡Hombre, qué casualidad! Usted estaba en información cuando vine hace tres semanas y ahora me atiende aquí.
- Hola, pues vaya memoria tiene usted. Yo la verdad es que no le recuerdo, ya lo siento.
Yo sí, pensó Sindulfo. Parecía que esta vez iba a ir todo bien. O eso pensaba hasta que la señorita volvió a hacer una de las suyas.
- Bueno, pues ya está todo. Imagino que dispondrá ya del hardware para leer el DNI con su ordenador.
- ¿Disculpe?
- Sí ¿No le han explicado. Tiene que adquirir un lector para poder conectarlo a su ordenador. Ahí pone usted su DNIe y listo.
Qué razón tenía mi madre, el internet de las narices me va a volver loco …pensó Sindulfo.
Un tiempo después
Sonia iba camino del pueblo de su madre cuando el coche fue perdiendo fuelle hasta pararse. El de la grúa, media hora después tenía bastante claro qué era un fallo de turbo. Había que llevar el coche a un taller y el único que había era el del pueblo de su madre. Así que para allá que se dirigieron con la grúa.
Cuando Sonia entró al taller y vio al dueño le pareció muy familiar .
- Hola, mire, vengo porque me ha dejado tirado el coche y me han dicho que es del turbo.
- Uff, del turbo, ¡vaya problema! y encima con el trabajo que tengo. ¿Ha pedido usted cita previa?
- No, claro, no sabía que se me iba a estropear el coche.
- Bueno, yo no hago las normas, pero sí las respeto. Mire, podemos hacer una cosa, vaya usted al cibercafé que hay aquí a mano derecha, pida cita en esta web e intento ponerme con ello.
Sonia renegó un poco, pero se fue e hizo lo que el hombre le había dicho. Un tiempo después volvió al taller.
- ¿Cómo va eso?
- Pues ya está, pero claro, ahora hay que rellenar el formulario de pedido urgente, la encuesta de satisfacción y bajarse una app para poder leer la factura electrónica, que es que si no, no podía haberla pasado por delante de todos los que había hoy por aquí.
Entonces Sonia recordó dónde le había visto. Era ese tipo con el nombre raro que había estado unos días antes en la oficina.
- ¡Hombre! Ya decía yo que me sonaba. Usted estuvo hace unos días sacándose el DNIe ¿no se acuerda de mí?
- Pues no, contestó Sindulfo …veo muchas caras a lo largo del día– dijo con una sonrisa pícara.
Las nuevas tecnologías vienen para quedarse, y detrás de todas ellas existen personas diseñando las páginas webs o “portales”, renovando los contenidos y asegurándose de que se cumplen todos los pasos. Internet no funciona solo, las personas le dan ese color que hace que sea más sencillo… o eso esperamos. Seas Administración, empresa o autónomo, recuerda:
1.- Disponer de una plataforma adaptada y actualizada.
2.- Formar a tus clientes y motivarlos a usar los servicios en red.
3.- No olvidar que detrás de las máquinas, hay personas trabajando. Seamos pacientes y amables todos.